La hemofilia en las casas reales

La historia de la hemofilia en las casas reales y su conexión con la realeza ha sido relatada muchas veces por lo que aquí nos limitaremos a un breve resumen. La difusión se debe en gran parte a los descendientes de la reina Victoria de Inglaterra.

Victoria era nieta de Jorge III. Nació en 1819, hija única del duque Eduardo de Kent y de Victoria, princesa de Sajonia-Coburgo. Sucedió en el trono a su tío Guillermo IV en 1837 y, tres años más tarde, se casó con Alberto, hijo del Duque de Sajonia - Coburgo - Gotha. Tuvieron nueve hijos, cuatro varones y cinco hembras. De los nueve, uno, Leopoldo era hemofílico, y al menos dos de sus hijas, Alicia y Beatriz, eran portadoras.

Leopoldo era el hijo más pequeño. Cuando nació en 1853, el Dr. Simpson, de Edimburgo, administró cloroformo a la princesa Victoria, hecho que constituyó un hito en la historia de la anestesia moderna. Leopoldo era clínicamente un hemofílico grave: se lastimaba fácilmente y sufría hemartrosis frecuentes, que le dejaron con una rodilla crónicamente afectada. Cuando tenía 15 años, la reina le concedió la orden de la Jarretera, con la intención de "infundirle valor y alegría ya que tiene tantas privaciones y decepciones".

A los 26 años no se le permitió representar a la reina en la inauguración de la primera Exposición Internacional en Australia. En una carta al primer ministro Disraeli, Victoria comentaba: "No puede enviar a su delicado hijo, que ha estado cuatro o cinco veces a las puertas de la muerte y apenas pasa un mes sin tener que verse en cama, a un lugar tan lejano, a un clima al que no está acostumbrado, y exponerle a peligros que quizá no pueda evitar. Aunque no le ocurriera nada, la terrible ansiedad que la reina tendría que soportar la incapacitaría para sus tareas de gobierno y podría minar su salud".

Leopoldo se casó en 1882 cuando tenía 29 años. Su esposa Helena de Waldeck le dio dos hijos: una hija, Alicia, y un varón. Antes de que su hijo naciera, Leopoldo murió en Cannes de una caída. Tenía 31 años. Victoria escribía: "... no podemos afligirnos por la muerte de Leopoldo; su deseo por todo aquello que no podía conseguir parecía aumentar más que disminuir..." Su hija Alicia era, naturalmente, portadora de Hemofilia y al menos uno de sus descendientes, Ruperto, era hemofílico. Ruperto murió de accidente de coche en 1928.

Las hijas portadoras de la reina Victoria fueron Alicia, nacida en 1843 y Beatriz, nacida en 1857.

La princesa Alicia tuvo siete hijos, uno de los cuales, Federico, era hemofílico y dos hijas, Alix e Irene, portadoras. Federico o "Frittie" murió a los tres años al caerse de una ventana. Alix llegó a ser zarina de Rusia al casarse con Nicolás en 1894 y tomó el nombre de Alejandra Feodorovna. Un hijo, Aléxis nació en 1904 y era hemofílico. Sus padres contrataron a los más importantes doctores y ensayaron todos los tratamientos posibles de la época, hasta que pidieron consejo a un hombre religioso llamado Rasputín. Nadie está seguro de los métodos que empleó pero actualmente se piensa que encontró una forma especial de ayudarle a soportar el dolor, relajándole al contarle historias o poniéndole en trance hipnótico. Cuando Aléxis cumplió 14 años murió asesinado junto con su familia como resultado de la Guerra Civil en Rusia y es por ello que nunca podremos saber si alguna de sus hermanas era portadora.

La princesa Irene se casó con su primo Enrique de Prusia, y de sus tres hijos, dos eran hemofílicos. Waldemar murió en 1945 a los 56 años. Su hermano Enrique murió de una hemorragia a los 4 años tras una vida corta y apartada de la sociedad.

La segunda de las hijas portadoras de Victoria, Beatriz, transmitió la hemofilia a la familia real española, al casarse con el príncipe de Battemberg en 1885. Por deseo de Jorge V, el nombre de la familia fue cambiando a Mountbatten durante la primera guerra mundial. Los Mountbatten tuvieron cuatro hijos. Leopoldo y Mauricio eran hemofílicos; ambos lucharon en la guerra, y Mauricio murió en acción en Ypres en 1914, Leopoldo vivió hasta los 33 años, edad a la que murió tras una operación.

Su hermana Victoria se casó con Alfonso XIII de España, del que tuvo cinco hijos y dos hijas. El hijo más joven, Gonzalo era hemofílico y murió de accidente de coche en 1934. Su hermano mayor, hemofílico, Alfonso, murió, del mismo modo en 1938.

Con la muerte de Waldemar en 1945, el gen hemofílico mutante que azotó la vida de la familia real en tres países durante casi 100 años, pareció extinguirse. Hay alguna posibilidad de que reaparezca en los descendientes del príncipe Leopoldo o en las princesas españolas. A menos que así sea, nunca sabremos si la enfermedad que cambió el curso de la historia de Europa era hemofilia A o enfermedad Christmas.

Muchos historiadores han escrito que la hemofilia ha podido cambiar la historia de Europa e incluso la de España.

La familia más notable y famosa en donde recayó la hemofilia fue en la reina Victoria de Inglaterra, en 1853 al nacer su octavo hijo Leopoldo con hemofilia. Desde entonces príncipes y princesas de diferentes países, al casarse entre sí siguieron la transmisión de la hemofilia en las casas reales Este es el caso de la reina Victoria que transmitió la hemofilia a las casas reales de España, Alemania y Rusia.



En Portada | La Federación La Hemofilia | Programas | Bibliografía | La Comunidad
 ©2005 Federación Española de Hemofilia.
Última Actualización: 13/05/2008

Diseño Logo Grupo Iniciativas

CSS - XHTML - TAW